Capítulo 31
El Padre
''La medicina oriental afirma que para que un ser humano este sano de vez en cuando tiene que estar enfermo. De acuerdo con eso de vez en cuando tambien debe estar loco para poder pensar mas profundo y ciego para poder ver mas lejos. ¿Significa entonces eso que a ratos debe estar muerto para sentirse vivo de verdad?''
- Borislav Pekic
''¿Has oido la noticia mas chocante del día?'', preguntó la anciana de pelo completamente canoso.
''No madre. ¿Qué noticia?'', contestó confuso su joven hijo.
''Anoche el río sacó el cuerpo de una chica joven, de tu edad mas o menos.Se dice que fue cruelmente asesinada y tirada al río...'', explicó la anciana.
''Que trágico'', corto y con un suspiro contestó el joven, acto seguido se levantó de la mesa de la cocina, dejando el desayno a la mitad y se dirigió a su habitacion.
Tenía veinticinco años aún sin cumplir y una maleta llena de misterios y secretos los que, aún estando esa maleta bien cerrada y escondida profundamente en la osuridad, le flotaban encima de la cabeza y ejercian presión sobre su mente hasta los limites mas extremos. Tenía con frecuencia dolores de cabeza, los recuerda prácticamente desde que tiene el uso de razón, luchaba contra ellos durante mucho tiempo pero nada ayudaba. Los médicos solían actuar furiosos o sorprendidos al ver que físicamente su cabeza esta bien. Los psiquiatras se preocupaban al no encontrar rastros de dolor espiritual el que podría provocar dolores de cabeza, asi que al poco tiempo ellos también renunciaban a su tratamiento diciendo que todo esta bien.
Por otra parte él era consciente de que nada esta bien y que nunca lo estará. Aprendió a convivir con ello. Cada día sin dolores de cabeza era un logro en su vida, pero en el momento que aparecen, él se encargaba rápidamente de salir de sus baches.
Al principio se trataba de animales pequeños, insectos o pájaros recien nacidos en algún nido. Disfrutaba quitándoles la vida. Sus últimos suspiros, de alguna forma extraña, se llevaban todo su dolor. Desafortunadamente, solo por un rato.
A medida que crecía él, sus antojos también eran mas grandes, sus animales eran cada vez mas grandes, los mataba de formas cada vez mas crueles, hasta que un día, los seres a los que quitaba la vida, habían alcanzado su altura.
Lilian, la chica cuyo cuerpo sacó el agua turbia a la superficie, tal vez nunca sea capaz de contar su secreto. Quizas nunca será capaz de decir quien la mató, pero el simple hecho de saber que él es el responsable de la muerte de esa pobre desgraciada que se encontró en un mal momento en el sitio equivocado, le despertaba nuevos dolores e inquietudes.
''Nadie se va a esnterar...Nadie puede saberlo...Todo estará bien...'', se lo repetía una y otra vez a si mismo.
Una ducha fría despertó sus sentidos y por un momento entró en sí. En alguna parte, profundamente, en el lugar donde descansaban todas sus víctimas, también eterraria a la joven Lilian.
Se puso la ropa lentamente, arregló su peinado, se puso colinia, miró una vez mas en el espejo su joven y hermosa cara, no le dió importancia a la mirada perdida que tiene desde que tiene uso de razon, y abandonó la casa.
En el viejo lugar bien conocido, en la esquina de dos pequeñas, viejas y de piedras hechas calles, le esperaba ella. Era especial, diferente a las demás. Era el unico ser que significaba algo en su vida. La belleza que irradiaba con frecuencia podía llevarle a un mundo desconocido en el que sentía la nirvana y la paz. Era algo que simplemente se ama.
En el momento que le vió, su ojos y su mirada adopraton una nueva nota, mas fina que sus exquisitos perfumes, que olían a frambuesas frescas.
Corrió hacía sus abrazos y dijo: ''¡Tenía la sensación que los día eran eternos mientras te esperaba!''
''Todo esta bien mi querida Rain, todo esta bien.Ya estoy otra vez aqui...'', se lo dijo consolándola y abrazándola con fuerza sin querer soltarla nunca mas.
(Translated by Dragana Zvekić)
Capítulo 32
Catástrofe